La A-8 supone un ahorro de 16 minutos y 2,5 kilómetros a su paso por A Mariña.
09/02/2014 - P. Yáñez/El Progreso (Mondoñedo)
La apertura de los dos tramos pendientes de la A-8 (Mondoñedo-Lindín y Lindín-Carreira) supone un cambió radical en las infraestructuras terrestres de la zona. A Mariña se acerca al resto de Galicia y al resto de la cornisa cantábrica. El Ministerio de Fomento trabaja en estos momentos en el tramo entre Unquera y Pendueles, en Asturias, lo que permitirá completar la autovía por completo, desde Galicia al País Vasco.
Consecuencias
Afectará a los locales a pie de carretera
Una de las consecuencias de la apertura de la A-8 a su paso por A Mariña es el posible descenso de los clientes de paso que puedan tener los locales de hostelería y hospedería (bares, restaurantes, hoteles) en la comarca. Chus Amieiro, de A Voltiña, cree que no le afectará a su negocio. «Se puede decir que nuestra clientela es de la zona; los de paso pueden suponer un 5%, así que no creo que nos afecte mucho», dice.
La N-634 se queda sin tráfico una vez abierta la vía
La N-634 se ha quedado desierta. En la subida al alto de A Xesta por esta carretera apenas hay coches ni camiones. La mayoría utiliza la A-8 una vez estrenada. Ahora, la antigua carretera nacional queda para aquellos usuarios que tienen el principio o fin de trayecto en la zona, pero ha dejado, desde el lunes, de ser un lugar de paso entre Asturias y el resto de la cornisa cantábrica y el centro de Galicia.
Esta carretera, entre Ribadeo y A Xesta, cuenta con ocho rotondas y una decena de tramos limitados a 50 o 40 kilómetros por hora, que coinciden con el paso por las distintas localidades; otros tres tramos están limitados a 60, mientras que durante la mayoría de los 45,1 kilómetros no se puede circular a más de 80.

Fuente: http://elprogreso.galiciae.com/
Etiquetas: Noticias

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