La bloguera que te enseña a mariscar
Cuando acaba su jornada, Purificación Díaz aún tiene una tarea pendiente: descargar las fotos que ha tomado de sus compañeras para su blog

No es que una cámara de fotos forme parte de sus
utensilios de trabajo, pero Puri nunca se olvida de llevar la suya en el
coche. Por lo que pueda pasar. Mariscadora, y desde hace un tiempo
también bloguera, es difícil encontrarse a alguien tan convencida:
«Estoy orgullosa de ser mariscadora, por qué no lo voy a decir». Fue
esta misma determinación la que la llevó a crear un espacio amateur en
el que explica desde los tipos de almejas que capturan, no es lo mismo
una japónica que una babosa o una fina, a los beneficios nutritivos que
proporcionan, vitamina B12 y mucho hierro. Ojeando en Internet le
sorprendió lo poco que se hablaba del oficio y dio el paso. Recetas,
reflexiones sobre el Prestige o apuntes acerca de cómo ha ido la
jornada. Sus visitas superan ya el millón. Puri desmenuza tanto sus
trucos de cocina, el molusco se puede comer crudo como a la marinera,
como escribe sobre las artes de pesca. Pero lo mejor, sin duda, ha sido
poder conectarse con las compañeras de gremio de otros mares muy
distintos a su ría de Arousa con las que comparte experiencias. «Me han
escrito desde Chile y hace poco vino a conocerme una chica que también
mariscaba -comenta todavía asombrada-, ¡en una pequeña isla de Estados
Unidos!».
Mariscadoras también las hay en Cádiz o al otro
lado del Atlántico. Es cierto. Pero no es lo mismo. Siendo de O Grove lo
extraño sería no dedicarse a esta profesión en la que ellas siempre han
sido el sexo dominante. Más de la mitad de los miembros de su cofradía,
de las mayores en número de socios de Galicia, son mujeres.

Mujeres «valientes» subraya Puri, que salieron en
busca del bivalvo todos los días de ciclogénesis explosivas, borrascas,
lluvias y viento que trajo el invierno. «Es muy duro salir cuando las
olas avanzan sobre ti. Un marinero queda en tierra en días de temporal.
Nosotras no podemos dejar de ir por el mal tiempo». Las reglas en la
seca, como dicen en su zona, no las marcan las alertas sino las
pleamares y las bajamares. Así sean las 6 de la mañana o las 12 del
mediodía. Cuando el mar se aleja dejando desnuda a la arena la playa es
para ellas. En su blog no faltan fotos de este instante. Agacharse y
escarbar, así, una vez tras otra, hasta que alcanzan el tope del molusco
fijado para ese día. Se parten la espalda en el intento, las lesiones
lumbares, la tendinitis o la artrosis son las dolencias más comunes.
«Duele cuando no encuentras marisco, es lo más insoportable, cada vez
hay menos», lamenta crítica con una gestión de los bancos marisqueros
que, cree, tiene mucho que mejorar. El esfuerzo, con todo, merece la
pena. «Es uno de los mejores trabajos del mundo. Y lo digo sentada en el
sofá de mi casa, muy cansada». No hace falta pedirle más explicaciones.
Ella misma adelanta la respuesta: «Te levantas, llegas a la playa y
estás rodeada de naturaleza. Además, aquí tú eres tu propia jefa. Eres
libre».
«Nos valoran más»
La independencia económica, con sueldos eso
sí que a veces apenas dan para pagar su seguro como autónomas, ha sido
durante años el motor que ha empujado hacia el mar a cientos de mujeres.
En O Grove verlas al pie de la marea forma ya parte del paisaje. Por
dejar, no dejan indiferentes ni a los veraneantes que durante julio y
agosto se dejan caer por la zona. Se acercan y les preguntan intrigados
qué es eso que con tanto ahínco buscan agazapadas. «Cuando se lo decimos
hasta nos alaban», cuenta satisfecha. Un reconocimiento que, ahora,
también sienten entre los suyos. «Nos valoran más», dice. Ella es de las
últimas incorporaciones.
En el 2008 cerró su comercio para pasarse al
oficio que mamó desde niña: «¡Aprendí a mariscar jugando!». Por entonces
ni se sabía lo que eran las guarderías. No le quedó otra que acompañar
primero a su abuela y después a su madre. En la ría la cuidaban al mismo
tiempo que le enseñaban a diferenciar los hoyos que escondían un buen
ejemplar de almeja de aquellos eran solo una burbuja de espuma y agua
salada. Ahora es ella la que transmite el conocimiento adquirido en su
particular cuaderno de bitácora. «Empezamos este mes en la playa de O
Redondo. El tope de captura 3 kilos de almeja japónica y 3 kilos de
almeja fina» Inconvenientes del día: ¡Sin duda el sol y el calor!».
Entre sus entradas más populares una en la que muestra cómo distinguir
los bivalvos de la ría o sus vídeos de las pujas. En Moreiras, Rons o
Lordelo. Donde faenan ya nadie se extraña cuando Puri saca la cámara.
«Quiero que la gente sepa lo que es esto». Interesados no faltan
Fuente: lavozdegalicia
Etiquetas: Noticias
entrada de Jesús @ 11:45
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