El ribadedense José Riestra Nieto,
fundador de la aldea de Párrade y participante en la Vuelta Ciclista a
España de 1936, cumplía ayer 103 años.

El ribadedense José Riestra Nieto, vecino de Párrade, un
arrabal de la localidad de Boquerizo, cumplía ayer 103 años en pleno
dominio de sus facultades. Y sus parientes, vecinos y amigos no cesaron
de felicitarle a lo largo de toda la mañana a través de discos dedicados
en una emisora de radio de San Vicente de la Barquera. Familiares tiene
por decenas y amigos a centenares. Todos ellos destacan la vida
singular de Pepe. Nunca le dolió la cabeza, no probó el alcohol ni
encendió un cigarro. Tuvo carné de conducir hasta hace un par de años.
Lee la prensa a diario sin necesidad de usar lentes. Corrió la Vuelta
Ciclista a España de 1936 y fundó, de la nada, la localidad en la que
habita con su familia.
Riestra no le daba especial relevancia a su cumpleaños de
ayer y afirmaba que «103 años los cumple cualquiera. No tiene ninguna
importancia. El ser humano vive muy poco. Para los trabajos y luchas que
desarrolla, cien años no son nada».
Viudo de Saturnina Noriega desde hace 14 años, al contraer
matrimonio abandonó el caserío de La Solana, que era propiedad del
marqués de Hoyos y pretendía que Riestra siguiera con las vacas a
comuña. Pero Pepe ya era un verso libre del mejor soneto y se trasladó a
Párrade, donde levantó una cuadra y la familia vivía en el pajar. Antes
de su llegada, Párrade no era nada: un paraje sin caminos, repleto de
árgomas, árboles y piedras. Allí edificó la casa familiar, construyó dos
cuadras y roturó 14 hectáreas. Dos hijos y dos nietos de Riestra
mantienen en la actualidad una casería con 120 vacas frisonas, 35
ovejas, diez cabras, 50 gallinas, tres cerdos y seis perros.
Aunque la principal fuente de ingresos del clan familiar
tuvo siempre relación directa con la ganadería y la agricultura, la
verdadera pasión de Riestra fue la de intervenir en la partición de
herencias, medir fincas y realizar inventarios y tasaciones. Entre sus
vecinos fue considerado un hombre justo, honesto y bueno y sus servicios
eran requeridos para esos complicados menesteres. Un oficio no exento
de riesgo porque «cerrabas la partición de una herencia por la tarde, la
familia se peleaba por la noche y a la mañana siguiente había que
empezar de cero», comentó Riestra.
Su vertiente nostálgica se inclina hacia el ciclismo. Con
25 años participó en la Vuelta Ciclista a España de 1936, la que ganó el
belga Gustaaf Deloor sobre un recorrido de 4.634 kilómetros, en 21
etapas. Pero antes, teniendo como principales rivales a Vicente Trueba y
Federico Ezquerra, las figuras del momento, se llevó sonados triunfos
en carreteras de Asturias, Cantabria y el País Vasco.
Acompañado por seis hijos, cinco nueras, trece nietos, diez
bisnietos y tres sobrinos, Riestra soplaba ayer las velas de una tarta
con la esperanza de repetir en 2015.
Fuente: http://www.elcomercio.es
Etiquetas: Noticias

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