¿Dónde se bebe la caña más barata de Galicia?
Recorremos las principales cervecerías de la comunidad rascándonos el bolsillo
Cuando uno entra en un bar y pide una caña, nadie sabe
la cantidad que va a beber ni la que va a pagar. Aquí no pasa como en
Alemania o Gran Bretaña, donde los vasos de la cerveza tienen una medida
estándar y de ahí no se mueven (pinta, media pinta, mab...). Aquí, cada
tabernero pone el vaso que le plazca. Hay cañas de 20 cl. y las hay de
35 cl. Más o menos esa es la extensa horquilla por donde se suele mover
el movedizo concepto de caña. Pero si las cantidades oscilan, los
precios ni te cuento. Sobre todo, en estos tiempos, donde la guerra de
las cañas entres las cerveceras y los establecimientos están en su
apogeo.
A Coruña
La caña, por lo que significa para los gallegos
-bebemos unos 74 litros al año- es, para cada vez más hosteleros, el
gancho. Han aprendido y comprobado que con la caña se pescan clientes.
Hay en A Coruña bares en los que el corto cuesta 0,70 y la caña un euro.
Están llenos. Los hay también que se suben a la parra y ya no es que la
hayan bajado, es que en plena crisis la han subido. De 1,50 a 1,60.
La más barata de la ciudad se vende en la cadena
Lizarrán. El corto de Mahou (0,20 cl.) está a 0,70 euros. Sin pincho.
Pero si uno quiere beber una caña, en Cien Montaditos te sirven una
Cruzcampo los miércoles y los domingos a un euro. Le llaman jarra y
tampoco le ponen a uno pincho. Donde sí lo ponen acompañando a una
señora caña de 0,35 cl. (Amstel) es en el Sieiro, junto al estadio de
Riazor, donde todos los días del año cuesta un euro y si se le pregunta
al dueño cómo le va, responde que de maravilla, que hace dos años puso
esa oferta y «no veas como se ha notado». Como también lo lleva notando
muchos años el propietario de Encarna, en Elviña. Si bien la caña está a
1,80, esta viene acompañada nada menos que de una o dos raciones
raciones de jamón o de queso.
Pero sin duda alguna, el establecimiento gallego
que más cerveza tira es la Cervecería Estrella Galicia, en Cuatro
Caminos. Cuesta 1,60 y es, para muchos coruñeses, «la más rica». Ese
mismo precio es el que más se repite en la ciudad. La Estrella más
barata está en el Castle, enfrente de Hacienda. Hasta hace un mes estaba
a tan solo un euro. Hoy a 1,20. Los setenta céntimos que cuesta
convierten a la caña del Lizarrán también en la más barata en
Pontevedra. El precio habitual está entre 1,70 y 1,80 euros, aunque en
varios locales del centro es posible tomarla por 1,50, con pincho
incluido. Es el caso del Bar Parvadas y La Cámara (que ofrecen Amstel) y
el Chiruca (Estrella), los dos últimos en la zona monumental. En La
Cámara esta opción solo es posible en el interior del local, ya que en
terraza el coste sube a 1,80. Si hay una ocasión especial, como un
partido de fútbol, en Los Raíles también cobran a ese precio la caña de
Estrella. Otros establecimientos la mantienen a 1,60 euros, como La
Espuela (que ofrece en barra o terraza cañas de Estrella Galicia
acompañadas de elaborados pinchos) o también Os Carballos y la Taberna
de Félix, que sirven Mahou.
Lugo
En muchos locales de Lugo la caña cuesta 1,50,
pero aquí es tradición que venga con sorpresa incluida, como mínimo un
pincho (lacón, queso, tortilla, jamón, chistorra, bollo preñado...) y
una tapa de cocina (oreja, fabada, paella, morro, fideuá, guiso,
costilla, alioli...). «A xente agradéceo», destaca Manolo López Río,
propietario de A Nosa Terra, en la Rúa Nova. En la Vinoteca Quique, en
As Fontiñas, que tira Mahou clásica, el botellín de Estrella
también sale en 1,50. La 1906 es un poco más cara (2 euros), pero la
tapa también es imprescindible. «Se non as houbera, non habería tantos
clientes», bromea su dueño, Enrique Fernández Saavedra.
Ourense
En la popular zona de Os Viños, en el casco
histórico ourensano también se toman cañas. La marca gallega, Estrella
Galicia, es la estrella en cuanto a presencia porque son muchos los
locales que la sirven de barril, bien fresquita. Y sobre los precios,
cierta unanimidad. Si comenzamos nuestra ruta en la plaza Maior y
probamos, por entrar en alguno, en el Druida, podremos bebernos una caña
pagando 1,70 euros, con patatas fritas para acompañar. Entrando ya en
la zona de vinos y tapas, una parada en el Souto, en la rúa dos Fornos.
Allí la caña sigue siendo Estrella Galicia, y el precio, el mismo. En la
calle Lepanto, con una de las mayores concentraciones de bares de la
capital, escogemos al azar O Enxebre, en el que la opción para la
cerveza de grifo sigue siendo la marca gallega, aunque el precio es diez
céntimos más caro, 1,80. Y si salimos de los vinos, pocas variaciones
en cuanto a precio. En La Central, en el parque de San Lázaro,
volveremos a pagar 1,70 por la marca de los hermanos Rivera.
Santiago de Compostela
En Compostela, los precios de las cañas en la
zona monumental suben como la espuma. Las hay incluso a dos euros,
aunque en San Clemente, esos dos euros incluyen un rosario de pinchos,
así que merece la pena. Y sin embargo, en el Miúdo (rúa dos Truques, 3)
hay posibilidad de disfrutar de una Estrella Galicia a un euro, por lo
menos los jueves -día de marcha épica en la capital de Galicia-. Hay más
lugares donde la caña se cotiza a la baja. Es el caso del Central Perk,
situado en la rúa Nova de Abaixo, en el Ensanche, y muy frecuentado por
la tropa universitaria. Por un euro hay posibilidad de tomarse una
cañita, pero eso sí, en este caso es San Miguel. Sin embargo, lo que
triunfa de verdad es el Abrente, en San Pedro de Mezonzo, también en el
Ensanche. Vale, la caña no es Estrella Galicia y se pone un pelín más
cara que en estos otros dos locales, alrededor de 1,20 con persona. Pero
es que el acompañamiento, gratuito, es de impresión. Además de un bol
de pipas, dan un pincho. A veces es un perrito caliente. Otras veces hay
un sándwich. Siempre es contundente y rica. Un chollo. Sales cenado.
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